La Iglesia garantiza que uno se encuentre con el Dios Vivo y no con el dios hecho a imagen del hombre. Por eso quienes dicen creer en Dios pero no en la Iglesia quieren decir que creen en sí mismos.
Para hacer oración son necesarias: sinceridad, no ocultar nada, ninguna intención, ningún deseo; sencillez, que mi intención sea hacer lo que Él quiera.