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martes, febrero 01, 2011

Progreso

Han convertido el concepto progreso en una realidad absoluta. Ese concepto es el que juzga del bien y el mal. Por eso no pueden distinguir entre el error y la persona. Todo el que yerra se convierte en un enemigo al que hay que aniquilar pues se opone al absoluto-progreso.
Quienes así entienden la existencia se rebelan contra toda referencia a una justicia metahistórica.

Derechos-deseos

El hombre antes que derechos tiene la obligación de hacerse cargo de la realidad. El hombre moderno obra justo al contrario, exige sus derechos-deseos e ignora la realidad. Pero para quien ignora la realidad impera la ley del más fuerte. Si no hay verdad todo discurso es irrelevante.

Laicismo

Es normal que los laicistas (otro nombre para designar a los escépticos) admitan las pintorescas peculiaridades de las religiones, budismo, islam, et. pero que no admitar lo pecurliar católico pues lo peculiar católico es verdad.

Escepticismo

Nadie se puede quedar tranquilo pensando: yo tengo mis ideas. Ha de comprobar que son verdaderas. Persiste la obligación de caminar hacia la verdad completa.

Duda y fe

En último término el que cree quiere creer y el que duda quiere dudar. Lo que decide es el amor: el amor de sí mismo engendra la duda, el amor de Dios engendra la fe. Para el que duda ninguna prueba será suficiente hasta que no abandone el amor de sí mismo.