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viernes, febrero 12, 2010

Preguntas sin respuesta

Nuestras respuestas obedecen a las preguntas que hemos hecho a la vida. Son un reflejo de nuestros intereses. Se encuentra lo que se busca. Por eso con frecuencia no se tiene respuestas acerca de la vida porque se hace la pregunta inadecuada, porque nuestro interés no es el correcto.

jueves, febrero 04, 2010

Educación

Para transmitir algo ha de creerse en ello. Pero los padres no creen en nada por eso no transmiten nada a sus hijos. Vivimos en una generación de padres escèpticos. Si no hay fe, ni verdad, no hay autoridad.

Respuestas

Lo que impide a la gente dar una respuesta correcta a las preguntas que se plantea es la cobardía, el miedo para asumir la entrega. Nada encaja cuando el eje es el yo, el mundo aparece como algo malo.

La existencia de Dios

Hay, evidentemente, algo o alguien haciendo las cosas como son. Vemos los efectos de sea presencia pero no la presencia misma. (Carlo Rubbia, nobel de física 1984). Me parece la definición más luminosa de la existencia de Dios. Eso es lo que queremos decir cuando afirmamos Dios existe. Tantas veces cuando se habla de la existencia de Dios inmediatamente la gente empieza a imaginarse un ser que está en otro lugar. Dios existe habría que decirlo en voz bajita, como en una confidencia porque El está aquí: en ti, en mi, en lo que nos rodea. Afirmar Dios existe es reconocer esa presencia inmediata de Dios. Afirmar Dios existe es decir, estás aquí, me ves, me oyes. Por eso para la gente es tan difícil afirmar Dios existe porque lo están buscando lejos, como si por una parte existiese el mundo y por otra Dios, como dos realidades limítrofes. Afirmar la existencia de Dios no es sino afirmar que el mundo existe en Dios, que la existencia de Dios nos penetra, nos hace ser, que en Él somos, nos movemos y existimos. Ya lo he dicho anteriormente, para negar la existencia de Dios habría que negar en primer lugar la existencia del mundo.

Justicia y realidad

Si puedo transgredir un precepto moral para obtener un bien físico, es decir, si la sustancia última de la realidad no fuese la moral sino la materia, entonces no habría justicia (no se podría afirmar que la realidad es buena). La condición para que pudiese transgredir un precepto moral sin que de ello se siguiese un mal infinitamente mayor que el bien físico que pretendo obtener sería que estuviese en condiciones de reparar todos los males físicos que existen, todas las injusticias. Puesto que ningún ser humano está en condiciones de asegurar semejante estado quien así obra ha tomado el camino de la desesperanza, de la injusticia pues obra como si el fuese Dios sin poder responder de la realidad. Quien así obra está afirmando que el mundo es injusto (pues es patente que existen injusticias), que él no puede garantizar la justicia del mundo, pero que obra como si de hecho pudiese hacerlo. Juega a ser dios sin serlo y actúa injustamente.
Sólo Dios garantiza que la existencia es buena, que todo está bien. La única esperanza en la injusticia es que podemos afirmar todo está bien, Dios garantiza la bondad de la existencia. Si al que sufre se le niega el poder afirmar esto entonces se le ha abandonado a su injusta suerte. Para poder afirmar esto es necesario reconocer que la sustancia de la realidad es espiritual y que se ha de buscar en primer lugar y sobretodo al actuar el bien moral. No somos responsables del mundo pero sí de nuestro limitado obrar moral. Quienes pretenden arreglar el mundo al margen de la ley moral no hacen sino destruirlo, acabar con la esperanza.

martes, febrero 02, 2010

Religiones

El tema de si las religiones son un camino de salvación es básicamente el problema moral de la ignorancia invencible. ¿Puede el polígamo salvarse? Si a pesar de la imposibilidad de conocer el mal moral de la poligamia vive docilmente las inspiraciones de la gracia puede salvarse. De suyo las religiones no son el camino de la salvación, pueden ser caminos de salvación accidentalmente en cuanto que contienen verdades y bienes humanos. Del mismo modo que el polígamo en cuanto hombre tendrá valores que le ayuden en su camino de salvación. Pero no se salvará en cuanto polígamo sino en cuanto ser humano dócil a la gracia.