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lunes, julio 17, 2006

¿Sólo existe la materia?

En apariencia todo es materia porque nuestro modo de acceder a la realidad es a través de los sentidos, los externos y los internos, y los sentidos sólo nos ofrecen datos sensoriales, por tanto, materiales. Cuando una persona deja de usar su razón y su libertad vive exclusivamente de los sentidos entonces tiene la sensación de que no existe más que la materia. Todo su universo vital queda reducido a materia: las experiencias, las sensaciones, los sentimientos, etc., todo es materia. La cuestión no es que esa experiencia no sea real sino que no es toda la realidad. Sólo cuando empleamos la razón y la libertad accedemos a la realidad total. Es decir, sólo cuando ponemos en funcionamiento toda nuestra capacidad de conocer, de acceso a la realidad, sólo entonces tenemos un conocimiento pleno. El hombre moderno vive de sus sensaciones y de un uso meramente empírico de su razón por eso concluye que no existe más que la materia. La cuestión como casi siempre no es que no sea verdad su sensación sino que es incompleta porque le falta el resto de la realidad. El problema es que dan un alcance absoluto a lo que solo es parcial. La ideología consiste precisamente en convertir en absoluto algo que no lo es aunque ese algo en cuanto parcial sea verdad. En este sentido se puede decir que vivimos en una sociedad ideologizada.
Con todo incluso aquellos que reducen su existencia a una vida meramente material en su actuar trascienden lo material. Ningún ser humano se comporta como un simple animal. En su obrar el hombre materialista manifiesta que no solo es materia. Actúa de acuerdo con realidades totalmente inmateriales como la justicia, la igualdad, la fidelidad, etc. Entre el comportamiento humano y el comportamiento animal hay una diferencia absoluta incluso cuando el hombre pretende actuar como un animal. Siempre aflora la libertad humana signo de su espiritualidad. El animal puede ser fiero pero solo el hombre puede ser cruel. El comportamiento humano para bien o para mal excede siempre ampliamente la condición animal manifestación evidente de que constitutivamente es un ser espiritual. Ese más es la manifestación de esa realidad determinante y superior respecto a la materia que es el espíritu.